Humedad por capilaridad
Se produce cuando el agua sube desde el terreno a través de muros o cimientos.
Es habitual en plantas bajas, viviendas antiguas o zonas con mala impermeabilización. La solucionamos con una barrera antihumedad mediante inyecciones de resinas hidrófugas o corte físico, junto con morteros deshumidificantes.
Humedad por filtración
Aparece cuando el agua entra desde cubiertas, fachadas, terrazas, sótanos o grietas, y genera manchas, desprendimientos, malos olores y daños estructurales.
Intervenimos con membranas impermeabilizantes, poliuretano, láminas bituminosas, EPDM y sellado profesional de grietas.
Humedad por condensación
Está provocada por el exceso de vapor interior, la mala ventilación y los puentes térmicos, y suele aparecer en paredes, techos, ventanas y zonas con poca renovación de aire.
La corregimos mejorando la ventilación, el aislamiento térmico y los sistemas de extracción.
Humedad accidental
Tiene su origen en fugas de tuberías, instalaciones o averías puntuales.
Con el fin de solucionar esta humedad, localizamos la fuga, reparamos la avería y aplicamos un secado técnico con saneado completo de la zona afectada.
Humedad lateral
Es frecuente en sótanos y muros enterrados, donde el agua del terreno ejerce presión sobre las paredes.
Para su tratamiento aplicamos soluciones con drenaje perimetral, membranas impermeables y morteros cementosos impermeabilizantes.